Mantones de flamenca: ¿Cómo se colocan?

Mantones de flamenca: ¿Cómo se colocan?

Los mantones de flamenca, también llamado «pico ´´, es uno de los complementos de flamenca más tradicionales. Estos pueden ser de varios tejidos: de plumeti, ganchillo, seda. Los modelos más típicos son los de macetones (con macetas llenas de flores), los de cigarretas (con rosas y claveles) y el modelo isabelino (bordado solo en las esquinas).

Descubre cuál es la forma correcta de colocar los mantones de flamenca.
La forma de colocarse el mantón de Manila dependerá en gran medida del ancho, de si lleva forma del cuello o no y sobre todo, del escote del vestido de flamenca.

A continuación veremos algunas formas de colocar los mantones de flamenca según el escote del vestido de flamenca.

Para trajes de flamenca que no lleve escote en la espalda.

Tradicional.
Uniremos los picos del mantón de flamenca  por delante dejando el escote de delante al descubierto. La mejor forma de sujetarlo es poniendo un imperdible oculto. También se puede poner un imperdible mas elegante cubriéndolo.

Mantoncillo cruzado por delante.
Es muy habitual verlo en las niñas pequeñas, que pueden anudarse los extremos con los flecos del mantoncillo.  Pero, normalmente, a las adultas no les llega. Entonces lo que se hace es fijar cada extremo del mantón de manila en un lado de la cintura con broches o imperdibles ocultos.

Es una buena forma de llevar los matones grandes.

Trajes de flamenca con escote en la espada.

Mantoncillo que borde los escotes.
El mantoncillo bordea la espalda para que esta quede al descubierto, se puede fijar con un imperdible.

Mantoncillo cruzado por detrás.
De la misma forma que se cruza por delante solo que por detrás.

Un truco para que el mantón de Manila no se mueva es ver dónde caerá sobre los hombros para ver cómo queda y lo marcamos con un alfiler para saber dónde fruncirlo. Hacemos un hilván por dentro con hilo y ya está el mantoncillo listo para ponerse sin que resbale. Así evitamos la necesidad de remeterlo por los bordes. Incluso se pueden añadir unos corchetes para que esté totalmente fijo.

Se recomiendan ciertos cuidados para conservar los mantones de flamenca.
No importa si se guarda doblado o dejándolo caer, pero lo que queda claro es que se envuelva en tela o en papel. Además debe dársele un par de vueltas cada año extendiéndolos para que se aireen.

Para volverlos a guardar  se debe hacer con dobleces diferentes a los que tenían, ya que la seda es un tejido natural y vivo, y no debe tener mucho tiempo los mismos pliegues. En este caso, podría deformarse e incluso pasarse.

Y para su limpieza, mejor poner el mantón de manila en manos de profesionales.

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